TurismoExtremadura.com

 

Tierra de contrastes, Extremadura constituye un destino idóneo para quienes quieren entrar en contacto con una realidad nueva, sorprendente y estimulante. Un viaje a través de ella se convierte en un verdadero paseo por la historia, marcando cada recorrido con distintos telones de fondo, con los cambios de unos paisajes a otros. ¡Vívela!

 

Extremadura Cáceres - Arte y Cultura

Dónde ir

Cáceres - Arte y Cultura

Qué hacer

 

CUEVA DE MALTRAVIESO

La cueva de Maltravieso se encuentra en la zona Sur de la ciudad de Cáceres, en un barrio denominado el Calerizo, siendo conocido así por las características geológicas de la zona y, por las explotaciones mineras existentes aquí desde antiguo dedicadas a la extracción de roca para la producción de cal. En una de las canteras de extracción de piedra caliza fue donde se descubrió la entrada a la cueva en 1951. Actualmente se encuentra englobada dentro del casco urbano, y se llega a ella tomando la carretera de Miajadas (ex-260).

Cueva de Maltravieso. Cáceres
 
La caverna está rodeada de un entorno ajardinado en el que se emplaza el Centro de Interpretación de la Cueva de Maltravieso. La boca de la gruta que se conserva no se corresponde con la entrada original de la misma; la actual es la que se descubrió en el frente de extracción de la cantera de forma casual. A su vez, el fondo contemporáneo de la cueva tampoco se corresponde con el fin natural que en su día tuvo, en tanto que varios derrumbes colapsaron el acceso al resto de la cima.

La estructura de la gruta se puede dividir en una sucesión de “salas” que se unen a través de varias galerías; de este modo, se encuentran las salas de las Columnas, de la Mesita, de las Pinturas, el corredor de la Serpiente, y por último, la sala de las Chimeneas. A su vez mencionar que aparece una pequeña oquedad en lo que se podría llamar un “segundo piso” superior, así como una antesala cercana a la entrada. En cuanto al conjunto de representaciones rupestres que aparecen en sus paredes, ha de señalarse el importante conjunto de manos, así como representaciones zoomórficas e ideomórficas.

La Sala de las Columnas recibe este nombre por las formaciones estalagmíticas que presenta, se la conoce así desde las primeras investigaciones realizadas. Es la sala con menor altura de techo conservada. En sus paredes aparecen varios paneles con representaciones de manos en negativo, un cérvido pintado con ocre marronáceo y una figura zoomorfa, posiblemente un bóvido con silueta negra.

En la Sala de la Mesita, tan sólo existe un pequeño panel en el que se encuentra una representación de una mano en negativo, con el halo de color ocre intenso.
La Sala de las Pinturas cobija el mayor número de representaciones documentadas. Recogidos en ocho paneles aparecen hasta 38 motivos de manos, junto con otros ideomorfos, zoomorfos y representaciones no figurativas, como alineaciones de puntos y trazos agrupados, así como figuras grabadas de difícil identificación.

Por último, en la Sala de las Chimeneas, se documentan dos paneles; en el primero  aparecen numerosos trazos grabados que representan tres figuras zoomorfas (dos cérvidos y un posible bóvido) y, en el segundo panel aparecen representaciones pintadas, una cabeza de équido y varios trazos semicirculares y puntuaciones.

En cuanto a la historia de la propia cueva desde su descubrimiento, hay que reseñar que tras los primeros estudios, y después su catalogación como Monumento Nacional, la cueva permaneció abierta y en parte desprotegida, sufriendo un cierto deterioro. Posteriormente, se procede a una serie de campañas que se dirigen a la protección y acondicionamiento de la cueva y su entorno, construyéndose un área interpretativa en las inmediaciones donde ofrecer conocimientos a los visitantes.