Tierra de contrastes, Extremadura constituye un destino idóneo para quienes quieren entrar en contacto con una realidad nueva, sorprendente y estimulante. Un viaje a través de ella se convierte en un verdadero paseo por la historia, marcando cada recorrido con distintos telones de fondo, con los cambios de unos paisajes a otros. ¡Vívela!
ACUEDUCTO DE LOS MILAGROS
Fue construido para transportar el agua traída desde el embalse del lago de Proserpina a la ciudad, y salvar la depresión del río Albarregas que desemboca en el Guadiana unos metros adelante. Haciendo su entrada por el cerro Calvario, en este mismo emplazamiento se ha localizado la denominada Torre del Agua, desde donde se distribuía a diferentes partes del núcleo urbano. La conducción subterránea llegaba a una piscina limaria, un depósito donde se decantaba el agua de sus impurezas, situada en la actual barriada de Santa Eulalia. Desde este punto se levantó este acueducto.
Vista nocturna del Acueducto de Los Milagros
Su construcción data de dos momentos diferentes: una primera fase de época de Augusto o del momento fundacional de la ciudad (a finales del s.I a.C.); y la segunda, del s.III. Se trata de una arquería de 830 m. de largo y 25 de altura máxima. Está compuesta de sillares de granito con hilados de ladrillos y núcleo de hormigón, combinación que dota de gran cromatismo a la obra.