Tierra de contrastes, Extremadura constituye un destino idóneo para quienes quieren entrar en contacto con una realidad nueva, sorprendente y estimulante. Un viaje a través de ella se convierte en un verdadero paseo por la historia, marcando cada recorrido con distintos telones de fondo, con los cambios de unos paisajes a otros. ¡Vívela!
LA VERA DESDE PLASENCIA
La Vera es una comarca a caballo entre el Valle del Jerte y el Campo Arañuelo extremeño. Limítrofe con las tierras de Ávila. En ella encontramos magníficas muestras de arquitectura popular, donde el entramado tiene uno de sus mejores ejemplos extremeños, siendo habitual en estos pueblos la excelente combinación de su arquitectura con el agua que circula por calles y gargantas.
La vegetación, abundante y atractiva, forma ya parte del paisaje habitual de esta zona, que en la mayoría de los meses del año cobra un colorido especial, particularmente desde la primavera hasta el otoño. El agua, siempre presente, dota a la zona de un privilegio natural tanto como elemento de belleza natural como de base para el disfrute deportivo y de baño.
La historia impregna muchos de los pueblos y monumentos de La Vera, destacando el célebre Monasterio de Yuste, lugar elegido por Carlos V para vivir sus últimos años o el Palacio Castillo de los Condes de Oropesa, en Jarandilla de la Vera.
Monasterio de Yuste
RUTA TURÍSTICA
Esta ruta se realiza a través de la carretera EX-203, que nos lleva desde Plasencia hasta la población verata de Madrigal de la Vera, en los límites con tierras abulenses.
La primera localidad que nos encontramos en nuestra ruta es Gargüera, buen ejemplo de población serrana, camino de la Sierra de Tormantos. De todas sus construcciones su iglesia parroquial de la Asunción es la más destacable, realizada en mampostería en el s. XV. Cercana esta Barrado, rodeada de plantaciones de cerezos y bellos paisajes con numerosos castaños y robles, arboleda típica de esta zona. Su iglesia es la de San Esteban.
Apenas unos kilómetros nos separan de Arroyomolinos de la Vera, donde se puede conocer la famosa garganta de La Desesperada. En su Plaza de España se encuentra la iglesia parroquial de San Nicolás de los siglos XV y XVI, realizada en mampostería con su retablo mayor del XVIII.
Ubicada sobre una ladera de la vertiente sur de la Sierra de Tormantos, con toda probabilidad zona de asentamiento de pueblos celtas prerromanos, visitamos la localidad de Pasarón de la Vera, cuyo caserío guarda el Palacio de los Condes de Osorno del s. XVI y la iglesia del Salvador del s. XV con interesantes retablos barrocos. Desde Pasarón bajamos hasta la carretera EX-203 que atraviesa la localidad de Tejeda de Tiétar, población verata típica por la blancura de su caserío y que tiene, en estilo gótico, su iglesia de San Miguel, del s. XVI. Famosas son sus perrunillas en toda la comarca.
Unos kilómetros más adelante, por esta misma carretera y ya en las cercanías de Jaraíz , llegamos a Torremenga, donde se han encontrado restos arqueológicos de época prehistórica y romana. Se conservan algunos lienzos de las murallas de su castillo medieval. En la población proliferan los típicos soportales adintelados de madera sobre pilares de granito. La iglesia parroquial de Santiago es del s. XVIII. A dos kilómetros encontramos Jaraíz de la Vera, la localidad más importante de la comarca verata. En la zona más antigua de la población se encuentra la magnífica construcción religiosa, con bella portada románica, de su iglesia de Santa María, declarada Monumento Histórico-Artístico y fechada entre los siglos XIV y XV. Otros edificios religiosos interesantes son la iglesia parroquial de San Miguel de los siglos XV y XVI, y el Palacete del Obispo Manzano, buena muestra de la arquitectura civil extremeña del s. XVIII.
En la carretera que nos lleva a Cuacos de Yuste, se encuentra el lago natural más grande de esta zona conocida como la Garganta de Pedro Chate, paraje natural ideal para el baño y el descanso. Cercano, pero alejado de la EX-203, se encuentra Collado, pequeño y atractivo núcleo que tiene una interesante iglesia del s. XV la de San Cristóbal realizada con sillarejo y ladrillo.
Nos desviamos de la C-501 en la salida de Jaraíz de la Vera para conocer Garganta la Olla, situada al final de una ladera de la Sierra de Tormantos, rodeada de vegetación y arboleda que contribuyen a darle un aspecto único, y donde sobresalen limpias gargantas de aguas cristalinas. Dentro de la población, declarada Conjunto Histórico-Artístico, encontramos arquitectura civil de los siglos XVI y XVII de gran interés histórico, además de su admirable Plaza Mayor. Su Iglesia de San Lorenzo es del s. XVI, con una torre de estilo renacentista. En el caserío podemos contemplar la típica arquitectura popular verata.
Esta localidad se une con una carretera que avanza entre arboleda y magníficos paisajes hacia el Monasterio de Yuste y Cuacos de Yuste, ruta que recomendamos. A esta bella población se puede llegar también desde Jaraíz a través de la EX-203. El Monasterio de Yuste es del s. XV y fue el lugar donde decidió vivir sus últimos años el rey y emperador Carlos V. Esta situado a unos 2 km de Cuacos de Yuste, en un paraje rodeado de arboleda, agua de pequeños arroyos y una calma impresionante. Encontramos allí las dependencias del Palacio del Emperador, visitable mañana y tarde, así como una arquitectura religiosa de estilo gótico muy bien conservada perteneciente al monasterio, como son sus claustros e iglesia. En Cuacos de Yuste vemos una arquitectura popular admirable, así como sus fuentes y su bella Plaza Mayor porticada. Se conserva la famosa casa natal de Juan de Austria, conocido como Jeromín, hijo natural del emperador Carlos V. La iglesia de Ntra. Sra. de la Asunción es del s. XVI.
Por la EX-203 y solo a unos kilómetros, llegamos a Aldeanueva de la Vera, de sobrada fama por su producción pimentonera y por las gargantas de Cuacos y San Gregorio, esta última con un puente de época romana. En el interior de la población destaca la casa del célebre Obispo Godoy, teólogo del s. XVI, construida en cantería y la iglesia parroquial de San Pedro Apóstol, del s. XVI. Su arquitectura popular es de la más interesante de la zona.
En nuestro camino hacia Jarandilla de la Vera nos desviamos hacia la sierra para conocer un atractivo pueblo en plena serranía, cubierta de nieve en buena época del año. Nos referimos a Guijo de Santa Bárbara, la localidad más alta de La Vera, enclavada en pleno monte y desde donde bajan algunas gargantas de gran belleza. En Guijo se conservan interesantes ejemplos de arquitectura popular verata. Su iglesia parroquial de Ntra. Sra. del Socorro es del s. XVII. Bajamos desde la sierra hasta Jarandilla de la Vera, con una situación privilegiada en La Vera y donde podemos visitar su castillo, el de los Condes de Oropesa, donde residió por un tiempo Carlos I, antes de llegar a Yuste. Este castillo, hoy Parador de Turismo, se levantó a mediados del s. XV. Entre las muestras de arquitectura religiosa destacan la iglesia de Ntra. Sra. de la Torre del s. XIV, el convento de Agustinos Recoletos y la ermita de Ntra. Sra. de Sopetrán, esta última del s. XVII. En su Plaza Mayor se celebra la famosa Fiesta de Los Escobazos la noche del 7 al 8 de diciembre, declarada de Interés Turístico Regional. A las afueras está su espectacular Garganta del Jaranda.
Fiesta de Los Escobazos
Cercana se encuentra Losar de la Vera, en una zona típica de transición entre la Sierra de Tormantos y el Valle del río Tiétar en la que aparecen gargantas y piscinas naturales, caso de la de Cuartos o Vadillo. Su iglesia parroquial de Santiago Apóstol es del s. XVI, con un pórtico gótico hispano-flamenco de indudable belleza. Son típicos los bellos trabajos ornamentales de jardinería de la travesía de la C-501, en la propia localidad.
Cercano a Losar de la Vera, alejado de la C-501 y situado en una ondulada plataforma, se encuentra Robledillo de la Vera, magnífico mirador natural hacia la Sierra de Gredos y el Valle del Tiétar. Su iglesia de San Miguel es del s. XVI y está declarada Monumento Histórico-Artístico, destacando también algunas construcciones típicamente veratas con soportales y balcones volados, así como su Plaza Mayor. La Garganta de Cuartos está muy cercana.
De vuelta a la EX-203 llegamos a Viandar de la Vera, situada en la ladera de la Sierra de Tormantos, es una de las poblaciones que mejor conservan sus numerosas muestras de arquitectura popular verata. Del s. XVI es la iglesia parroquial de San Andrés, a base de mampostería y algunos sillares de granito. Casi lindante hallamos en nuestra ruta Talaveruela de la Vera que asciende hasta los Montes de la Vera; muy cerca baja el río Tiétar que junto a la Sierra de Gredos forma parte del bello paisaje de esta población.
Interesante es su plaza porticada con una fuente de granito típicamente verata, rodeada de construcciones de adobe y madera con floridos balcones.
También cercano se encuentra Valverde de la Vera, Conjunto Histórico-Artístico; interesante y espectacular es su Fiesta de Los Empalaos en la noche del Jueves Santo, declarada de Interés Turístico Regional. Su arquitectura popular es de lo mejor de la comarca, destacando su Plaza Mayor, con su famosa Fuente de los Cuatro Caños, el castillo de Nuño Pérez o el rollo picota. La iglesia parroquial del s. XV es conocida como Fuentes Claras.
Villanueva de la Vera, situada a pocos kilómetros de Valverde, es conocida tanto por la belleza de sus edificaciones populares, donde sobresale su magnífica Plaza Mayor, como por su fiesta denominada El Peropalo, que se celebra en Carnavales y que está declarada de Interés Turístico Regional. El casco antiguo de Villanueva de la Vera está declarado Conjunto Histórico-Artístico y su Iglesia de la Concepción es del s. XVI, construida en mampostería.
Limítrofe con la provincia castellana de Ávila y con la Sierra de Gredos, lo que la convierte en la puerta septentrional de la comarca, se encuentra Madrigal de la Vera, donde la arquitectura tradicional abunda con bellos edificios de magníficos balcones y aleros de madera. Su iglesia parroquial de San Pedro Apóstol, de grandes proporciones hoy restaurada, es originaria de finales del s. XV.
No muy lejos de la población se halla una de las gargantas y piscinas naturales más bellas y grandes del norte extremeño, la del río Alardos, con un grandioso puente de un solo ojo, posiblemente de época romana.
GASTRONOMÍA
Magníficas truchas y platos de cabrito. Gran fama tiene su excelente pimentón. Abundan los licores de gloria, cereza, frambuesa, etc., sin olvidar el célebre tasajo. Los dulces caseros están presentes en casi todas las poblaciones.
Pimentón de la Vera
ARTESANÍA
Bellos bordados. Trabajos de ebanistería, forja y cuero.
FIESTAS
Tres fiestas tiene esta comarca declaradas de Interés Turístico Regional de Extremadura. El Peropalo, en Villanueva de la Vera durante los Carnavales; Los Escobazos en la noche del 7 de diciembre en la localidad de Jarandilla de la Vera y Los Empalaos, en Valverde de la Vera, durante la noche y madrugada del Jueves al Viernes Santo.
NATURALEZA Y PAISAJE
El excelente microclima que posee la mayoría de la comarca la hace poseedora de un increíble y bello paisaje durante todo el año.
Sus gargantas de aguas cristalinas se prestan para formar bellas piscinas naturales, acogedoras en verano para el baño y magnífico hábitat de numerosas truchas. Además de una rica flora autóctona, proliferan en la comarca, y en falda de la serranía lindante, un buen número de rapaces. Abundan la cabra montés y los jabalíes.